viernes, 26 octubre 2007

Ahora son 28...

Hace un tiempo atrás escribí sobre mis 26 años. Al parecer no era una época dorada, más bien era de transición. Lo digo porque este año, 2007, ya a mis 28, las cosas han dado un giro inesperado (bueno esperado si desde hace tiempo, pero realmente alguna vez pensé que nunca llegaría).

Muchas cosas han cambiado y para mejor. No lo voy a contar cronológicamente sino que empezaré por lo más importante.

El amor llegó a mi vida. Siii!!! Al fin nos encontramos y pareciera que nos estábamos buscando y esperando hace rato. Lo conocí cuando hice mi práctica a fines del año pasado. La típica, no le hayé nada cuando lo vi por primera vez. Pero sus constantes apariciones por mi escritorio, los trucos hechos por mis compañeros de oficina para juntarnos de alguna manera, y luego su preocupación por mi... fueron conquistándome. Hasta que empezamos una linda relación, que al día de hoy lleva ya 4 meses formalizada. Me dijo el otro día que se sentía bien conmigo, que sentía orgullo cuando me presentaba como su polola y que eso lo tiene feliz. Yo pa´que decir, estoy más que feliz. Nos estamos proyectando juntos, algo que no había sucedido nunca con nadie. De hecho me hace hasta olvidar todos los malos momentos que viví. Cerré la pastelería, ¡no más pasteles! jejeje

Por otra parte terminé mi carrera, el 31 de enero para ser precisa, me titulé con distinción y todo. Hace poco fue la ceremonia y a parte de mí, los que más han disfrutado de todo esto son mis papás. Es que en el fondo es como tarea cumplida conmigo. Yo se los agradezco un montón. Bueno nunca he sido mal agradecida tampoco. También encontré trabajo, no es la panacea pero es algo. Sigo buscando en todo caso. Si alguien sabe de alguna parte donde necesiten un Geógrafo avísenme... paso el dato.

Nació mi primer sobrino, la familia crece. Es tan exquisito el guatón chico. Nos tiene a todos babosos. 5 meses tiene ya... crece tan rápido. Pero cada vez que puedo lo regaloneo mucho, le tomo muchas fotos, juego con él, le compro cositas... en fin ahora es todo para él. Luego será para mis hijos, porque esa es la proxima meta que tengo. Tener un hijo antes de los 30. Falta poco.

Eso

viernes, 10 noviembre 2006

El corazón y la razón

¿De qué sirve hacerse ilusiones cuando quien te ilusiona te pide perdón por hacerlo? Después de mucho pelear conmigo, con mi gran sentido de la racionalidad y por fin desde hace mucho tiempo, me había dejado llevar por mis sentimientos. Les di rienda suelta… y ¿qué resulta? Puros malos ratos no más.

 

 

“Nunca le digas a tu mano izquierda lo que hace la derecha”, es tan cierto eso. Jamás debí haber comentado nada con él. Iba todo tan bien, yo andaba en las nubes, feliz. También sentía que él se estaba dejando llevar, pese a todos sus miedos y atados propios que impiden que tengamos una relación. Quizás por eso, su frialdad a veces.

 

 

El tema es que todo lo que habíamos avanzado, se fue a las pailas con lo que hice. Y no es que fuera tan terrible, sino que se me ocurrió revelar mi relación con él a otras personas. Eso generó que volvieran sus inseguridades y se sintiera presionado. Tiene miedo a querer y fracasar de nuevo pero, el punto es que siento que ya me quiere y le asusta perderme. De igual forma me asusta a mí. En un principio el miedo era a querer, a querer descontroladamente y ahora aunque quisiera, no podría dejar de quererlo. ¿Será amor lo que siento? Es lo más probable. Porque siento que lo quiero de manera incondicional, aunque él no me quiera, me pida que lo olvide o que no lo busque más. ¿Y si lo hace? Habré de sufrir, pero no voy a dejar de quererlo nunca. Tampoco voy a dejar de buscarlo ni menos voy a olvidarme de él. Me da pena pensar en que podría llegar a pasar esa situación.

 

 

Confío en que no está jugando conmigo y que se toma en serio mis palabras y mis sentimientos. Por eso creo que se siente culpable porque llenarme de ilusiones que visto desde su perspectiva, no tiene por donde poder entregarme todo lo que a mi me gustaría que él me diera, y debo decir que su punto de vista es bastante lógico, aún no se separa oficialmente de su señora, está su hijo, sus mil y una actividades que realiza y en las que se entrega con un 100% a cada una; obviamente que el tiempo no le sobra. Y se ha esforzado por hacerse los espacios para vernos y estar juntos. Eso lo destaco.

 

 

Lo que ocurra de ahora en adelante es incierto. Al menos me sirvió para bajarme de la nube y poner los pies sobre la tierra para encontrar el equilibrio entre lo que quiero hacer y lo que debo hacer, entre el corazón y la razón.

 

Eso